Clara Schumann, rodeada de sus ocho hijos mientras toca el piano, recibe hoy a los usuarios de
Google en la página principal del buscador, gracias a un nuevo
doodle. El motivo es, esta vez, el 193 aniversario del nacimiento de la pianista alemana
Clara Schumann, una de las más importantes del siglo XIX. Por su inmenso talento y el legado que
Clara Schumann ha dejado en la historia de la música, Google ha decidido que
esta mujer se merecía pasar a formar parte de su
lista de personalidades históricas homenajeadas a través de sus doodles,
modificaciones del logo del buscador que durante un día entero cambian
las letras de su logotipo por una original ilustración, vídeo o
animación interactiva. Para
Clara Schumann, Google ha escogido
uno de sus doodles estáticos, un colorido dibujo que representa a la
célebre artista, esposa del también compositor y pianista alemán
Robert Schumann,
rodeada de ocho pequeños -seguramente, los ocho hijos que tuvo con el
pianista y compositor- que observan asombrados la destreza de
Clara Schumann a las teclas del piano.
http://youtu.be/HHLd8DM7ntQ
Clara Wieck, nombre de soltera de Clara Schumann,
nació un 13 de septiembre, pero del año 1819, en Leipzig, Alemania.
Desde pequeña Clara Wieck se inició en la música, orientada e impulsada
por su padre, Friedrich Wieck, que había desarrollado un método
didáctico propio, basado tanto en la adquisición y práctica de una
técnica y en la formación del alumno como músico. El padre de Clara Schumann
insitía, sobre todo, en estimular la inteligencia musical de su pupilos
y alentar sus dotes iniciales encauzándoles hacia la superación. A
pesar de la multitud de alumnos que llegaron a desarrollar de forma
óptima su talento musical, el gran logro de Friedrich Wieck como maestro
fue su hija Clara Schumann, que se convirtió además en la demostración personal del éxito de su método educativo.
Clara Schumann fue una auténtica niña prodigio. Debutó a los nueve años en la Sala de las Gewandhaus de Leipzig, dos años más tarde, a los once, Clara Schumann
presentó su primer recital de piano completo y al cumplir los 12 se
embarcó en una gira de conciertos por toda Europa que le hizo cosechar
un importante éxito en las grandes capitales y especialmente en París,
donde culminó la gira y se ganó tanto el reconocimiento del público como
las alabanzas de grandes artistas como Liszt, Chopin, Mendelssohn o
Paganini.
Clara Schumann continuó metódicamente formándose
con maestros como Th. Weinlig, cantor de la iglesia de Santo Tomás de
Leipzig, H. Dorn o, desde 1834, con C. G. Reiiger, mientras se forjaba
una importante trayectoria profesional que la obligaba a viajar por
diferentes ciudades europeas. Joven, pero elegante y madura en sus
composiciones, Clara Schumann pronto se ganó los elogios de los grandes artistas de la época, que se multiplicaron cuando Clara Schumann empezó a desarrollar su faceta como compositora.
Además de tocar el piano y cuidar a sus ocho hijos, Clara Schumann
compuso 66 piezas musicales a lo largo de su vida: para piano solo,
canciones para voz y piano, música de cámara y para orquesta-, una tarea
nada fácil para una mujer del siglo XIX que además tuvo que enfrentarse
a innumerables problemas y desgracias personales, como la separación de
sus padres, la muerte prematura de algunos de sus hijos y el intento de
suicidio, y posterior fallecimiento, de su marido Robert Schumann.
Robert Schumann y Clara Schumann se conocieron cuando el pianista llegó a casa de los Wieck para estudiar con el padre de Clara. Clara Schumann
contaba entonces con solo once años, pero poco a poco afianzó una
sólida amistad con el pupilo de Friedrich Wieck, once años mayor que
ella. Poco a poco, esta amistad entre Robert y Clara Schumann se transformó en algo más y ambos pianistas iniciaron una relación amorosa que no resultó nada fácil. Las largas ausencias de Clara Schumann,
que pasaba épocas lejos de casa ofreciendo recitales de piano por toda
Europa, y la férrea oposición del padre de la pianista dificultó el
romance entre ambos artistas, que se casaron, finalmente, un día antes
de que Clara Schumann cumpliese 21 años.
Pero
Clara Schumann no solo fue la mujer que acompañó día a día a Robert
Schumann, uno de los más importantes compositores del
Romanticismo alemán, durante resto de su vida.
Clara Schumann
influyó además musicalmente de forma importante en el hecho de que su
marido se convirtiese en un compositor de gran prestigio, instándole a
que expandiese sus miras y no se limitarse a la creación para piano.
Clara Schumann
le recomendó a su esposo que se dedicara a la composición para
orquesta, tocaba en público las obras de Robert y sirvió de inspiración
para gran parte de la obra de su marido. Las composiciones de Robert
Shumann están repletas de significados más allá del ámbito musical, donde Clara aparece constantemente. En el
Carnaval Op. 9 hay una pieza que se llama
Chiarina, uno de los nombres con los que Robert se refería a
Clara Shumann.
En el momento en el que se unieron en matrimonio, Robert y Clara Shumann
comenzaron a escribir un diario conjunto y a componer entre los dos
algunas piezas , que Robert publicó, ocultándoselo a la pianista para
presentárselas en su primer aniversario de matrimonio. De las 12
canciones del Op. 37 de Robert Schumann, tres son compuestas por Clara.